Queridos hombres,muchas somos las mujeres que hemos hecho un cambio de paradigma y estamos sanando las heridas del patriarcado. Alrededor del mundo las mujeres nos estamos reuniendo para sanarnos y para sanar. 
Hoy las mujeres ya no queremos un príncipe azul que nos salve de la vida que llevamos, nosotras ya hemos aprendido a amarnos y a respetarnos a nosotras mismas, ahora lo que buscamos es un compañero de camino, un hombre que no nos quiera rescatar, ni salvar. Sé que ésa, es una carga que el patriarcado ha puesto sobre vuestros hombros, una carga muy pesada y que durante generaciones , a muchos,os ha hecho llorar en silencio.
 Ya no tenéis que mantenernos, podemos compartir el trabajo, podemos compartir el peso, no somos tan frágiles como nos han hecho creer. Ahora nosotras hemos recuperado nuestro poder y podemos hacernos cargo de nosotras mismas.

Por eso, ahora que las mujeres podemos honrar lo femenino en cada una de nosotras, queremos un hombre que nos honre también y que sea capaz de honrar  lo masculino que hay en él, ese masculino sano que respeta y se respeta, que está conectado con sus sentimientos y que vive su vida desde un nuevo concepto de masculinidad.

Sabemos que vuestro camino no ha sido nada fácil, que vosotros también habéis sido sometidos a la presión del patriarcado y que se os ha negado el contacto con los sentimientos y sobre todo con la vulnerabilidad, esa vulnerabilidad que abre el corazón y que asienta nuestros miedos hasta hacerlos desaparecer.